Mi compromiso contigo
Si has llegado hasta aquí, probablemente buscas respuestas, pero también tienes derecho a saber en manos de quién vas a poner tus inquietudes.
Mi nombre es Diego Verona y, tras más de 28 años de trayectoria y más de 70.000 consultas realizadas, uno de mis mayores motivos de satisfacción es poder seguir ejerciendo mi profesión con la tranquilidad que da el trabajo realizado con honestidad.
Para mí, el Tarot no consiste simplemente en interpretar unas cartas. Una consulta supone una relación de confianza entre dos personas.
Por eso quiero explicarte claramente los principios que rigen mi forma de trabajar y los límites que nunca estoy dispuesto a traspasar.
Este es mi compromiso contigo.
1. Hablas conmigo, no con un gabinete
Cuando contratas una consulta conmigo, te atiendo yo: Diego Verona.
No eres derivado a un gabinete, una central de tarotistas ni una cadena de operadores.
Mi marca lleva mi nombre porque asumo personalmente la responsabilidad de cada consulta que acepto.
Después de casi tres décadas realizando esta labor, sigo creyendo que una consulta debe ser una conversación entre dos personas, realizada con tiempo, atención y respeto.
2. Tu privacidad merece el máximo respeto
Sé perfectamente que durante una consulta pueden aparecer asuntos íntimos y situaciones personales que difícilmente contarías a alguien que no fuera de tu confianza.
Por eso me comprometo a respetar tu privacidad.
No comercializo con la información que me confías.
No utilizo lo que me cuentas durante una consulta para crear perfiles comerciales ni para vender información a terceros.
No grabo nuestras consultas.
No utilizo grabaciones para analizar posteriormente la conversación, valorar la calidad del servicio ni para ninguna otra finalidad.
No practico marketing intrusivo.
No voy a perseguirte con llamadas o mensajes para convencerte de que vuelvas a consultar. Si deseas hablar conmigo nuevamente, serás tú quien decida cuándo hacerlo.
Lo que compartas conmigo durante una consulta será tratado con discreción, respeto y confidencialidad, dentro de los límites establecidos por la legislación aplicable.
3. Honestidad, aunque la respuesta no sea la que esperabas
No voy a decirte lo que quieres escuchar simplemente para que termines satisfecho con la consulta.
Mi compromiso es explicarte honestamente lo que interpreto en las cartas, incluso cuando no coincida con tus expectativas.
Prefiero una respuesta sincera que pueda ayudarte a reflexionar antes que construir una falsa esperanza.
Y hay algo especialmente importante:
no realizo rituales, amarres, trabajos, limpiezas ni prácticas mágicas, ni prometo resultados milagrosos.
Tampoco utilizaré el miedo para intentar que contrates nuevas consultas.
Mi trabajo consiste en ofrecerte mi interpretación del Tarot y ayudarte a contemplar una situación desde otra perspectiva.
Nada más. Y nada menos.
4. El Tarot tiene límites
La ética también consiste en saber decir «esto no me corresponde».
Hay cuestiones que deben estar en manos de profesionales especializados.
No realizo consultas destinadas a diagnosticar enfermedades, decidir tratamientos médicos o sustituir el criterio de un profesional sanitario.
Tampoco pretendo sustituir a psicólogos, psiquiatras, abogados, asesores financieros u otros profesionales cualificados cuando una situación requiera su intervención.
Si durante una consulta considero que el problema que me planteas excede razonablemente el ámbito del Tarot, podré indicarte que considero más adecuado acudir al profesional correspondiente.
Eso no significa abandonar a quien consulta.
Significa reconocer honestamente hasta dónde llega mi trabajo.
5. Nunca fomentaré tu dependencia del Tarot
Este es uno de los principios más importantes de mi Código Ético.
El Tarot debe ayudarte a tomar perspectiva, nunca a perder tu autonomía.
No quiero que necesites consultar las cartas para cada decisión de tu vida.
No fomentaré consultas repetitivas sobre la misma cuestión cuando considere que pueden aumentar tu ansiedad, inseguridad o dependencia.
Tampoco utilizaré una situación de vulnerabilidad emocional para inducirte a contratar más tiempo o nuevas consultas.
Puedes escuchar mi interpretación, reflexionar sobre ella, aceptarla o no aceptarla.
La decisión final siempre es tuya.
6. Respeto hacia terceras personas
Una consulta no puede convertirse en una herramienta para causar daño a otra persona.
Podré rechazar preguntas o consultas cuando considere que su finalidad puede implicar acoso, amenaza, manipulación, perjuicio o una intromisión desproporcionada en la vida de terceros.
El hecho de pagar una consulta no obliga a que responda cualquier pregunta.
También yo tengo la responsabilidad de establecer límites.
7. Derecho a no aceptar una consulta
Tal y como se establece en los Términos del Servicio, me reservo el derecho a aceptar o rechazar una solicitud de consulta.
Esta decisión puede producirse cuando considere que la consulta:
- Puede perjudicar al propio consultante o a terceras personas.
- Excede los límites razonables y éticos de una consulta de Tarot.
- Debería ser atendida por profesionales médicos, psicológicos, psiquiátricos, jurídicos, financieros o de otro ámbito especializado.
- Presenta indicios de fraude, abuso, amenazas o comportamiento inapropiado.
- Puede favorecer una situación de dependencia o especial vulnerabilidad.
- Es incompatible con los principios éticos que rigen mi trabajo.
Este derecho nunca se ejercerá por motivos discriminatorios prohibidos por la legislación aplicable.
Si decido no aceptar una consulta que ya hubiera sido pagada y el servicio no se ha iniciado, se devolverá el importe correspondiente, de acuerdo con los Términos del Servicio.
8. Solo atiendo a mayores de edad
Mis consultas están destinadas exclusivamente a personas mayores de 18 años.
No realizo consultas de Tarot a menores.
9. Tarifas claras y sin sorpresas
Antes de contratar sabes cuánto tiempo estás comprando y cuánto vas a pagar.
No existen cargos ocultos por prolongar artificialmente una conversación ni estrategias destinadas a mantenerte conectado más tiempo del necesario.
Pagas el precio anunciado por el servicio que has elegido.
Cuando la contratación se realiza a través de la web destinada a América, los precios se muestran en dólares estadounidenses (USD), sin perjuicio de las posibles conversiones o comisiones que pueda aplicar el proveedor de pago o la entidad financiera del cliente.
10. El Tarot orienta; tú decides
No considero el Tarot una sentencia sobre tu futuro.
Una lectura puede ayudarte a interpretar circunstancias, posibilidades, comportamientos o tendencias desde una perspectiva diferente.
Pero ninguna carta debe sustituir tu criterio.
No te prometeré que un acontecimiento vaya a producirse inevitablemente ni garantizaré resultados sentimentales, económicos, profesionales o personales.
Tu vida te pertenece a ti.
Mi responsabilidad consiste en ofrecerte mi experiencia y mi interpretación con honestidad.
La tuya consiste en decidir qué haces con ellas.
Mi compromiso
Después de más de 28 años y 70.000 consultas, sigo trabajando bajo una idea muy sencilla:
no todo vale por conseguir un cliente y no todo vale dentro de una consulta de Tarot.
No quiero que dependas de mí.
No quiero venderte miedo.
No quiero venderte milagros.
Quiero que, cuando termines una consulta conmigo, independientemente de que hayas escuchado o no lo que esperabas, puedas pensar:
«Me ha hablado con sinceridad y me ha tratado con respeto».
Ese es mi compromiso.
Diego Verona
Tarot ético y consciente
